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DÍA INTERNACIONAL DE LA OBESIDAD

¿Por qué hay obesidad? ¿Qué ocurre en nuestro entorno? ¿Qué pasa en nuestro cerebro?

La desinformación provocada por la industria alimentaria hace que no tengamos un conocimiento claro. Nos convencen de que sus alimentos no es que no sean malos, es que son hasta buenos. Dudar, cuestionar, contrastar, eso es lo que nos salvará. No caigas en la trampa, infórmate en otros medios, en medios que aporten comida real, información real, salud real.

Estigmatizamos a las personas obesas: Vaguedad, dejadez, etc. Decimos: es tu culpa por no tener fuerza de voluntad de comer sano, de hacer más ejercicio; y de alguna forma inconsciente las rechazamos. Es imprescindible que logremos entender cómo funcionan sus cabezas para parar el problema.

En la actualidad tenemos ganas de comer más cantidad de la que necesitamos, esta sensación es causada por el cerebro. El apetito lo regulan:
1. La energía que gastamos
2. El deseo y el placer de comer, aquí entran en juego las imágenes, los recuerdos…

El cerebro activa así, la neurona del hambre o de la saciedad. Lo ideal sería que solo activara la del hambre cuando tenemos una necesidad energética, pero no es así, por eso aumenta la obesidad.

¿Por qué pasa esto?

La causa son los procesados, el estilo de vida (falta de sueño, sedentarismo, falta de luz solar, estrés) y el exceso de información sobre comida “basura” que altera nuestro metabolismo. Todo esto nos conduce hacia una adicción:
Las adicciones son el consumo de sustancias en abuso y que no son necesarias. La comida si es necesaria por lo que no tendría que ser una adicción, pero no todos los tipos de comida son necesarios. Los alimentos procesados no nos aportan los nutrientes que necesitamos, no son comida real y contienen sustancias que generan demasiado placer.

Además, al tener un déficit de nutrientes, nuestro cuerpo pide más comida para intentar llegar a la cantidad de nutrientes mínima que necesita para realizar todas sus funciones. Por eso: cuantos más procesados tomamos → más déficit → Más comemos → Más engordamos → Más alteramos nuestro metabolismo y nuestra parte del cerebro que regula el hambre.

También ocurre que:

– Se producen alteraciones en tu vida. Ejemplo: No te concentres trabajando porque estás deseando que llegue la hora de comer.

– Cada vez necesitas más para estar tranquilo/a: La tolerancia aumenta

– Síndrome de abstinencia

Las personas obesas tienen algunos de estos ítems y la industria alimentaria no ayuda. Es como poner constantemente un cigarro delante de quien está dejando de fumar.
Y no, no es su culpa, luchemos contra este estigma, contrarrestemos el bombardeo de comida basura por comida real, por frutas y verduras, por inculcar nuevos hábitos.
Son muy grandes y tienen capacidad para hacerlo, pero nuestra tribu es también cada vez más grande.

– Violeta Gómez (Estudiante de Marketing)

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